Archivo de la categoría: Letreros

Prohibido parquear

Anuncios

Los Saladitos

…Y quizás el negocio nunca prosperó. ¡Claro! Pero con ese nombre cómo va a pelechar el taller, si desde el inicio fue nombrado con la suerte futura.

Ya ni los antojitos deberían ser saladitos: papitas, criollas, cáscaras de mango, etc. Porque hasta la sal es mala y prohibida.

Aviso en Envigado.

¿Empelotándose en internés?

– Danaé, venga hágamel favor.
* ¿Señora?
– ¿Qué usted anda empelotándose en esos internés?
* ¡Oiganaesta! ¿Quién le dijo?
– Fabián.
* ¡Óigala pues! Ya usté le va a creer a todo el mundo lo que le digan.
– ¿Y entonces de dónde sacó Fabián esa foto pa’l aviso del salón de belleza?
* ¡Oigan a mi mamá! Pues la sacaría de internet ¿Tengo que ser yo, pues?
– ¡Eh! Pero qué tan raro que justamente encontró la más parecida a usté, y con la misma nalga.
* ¡Óigala pues!
– Cuidaíto, Danaé, la veo yo en internés porque ahí sí llamo a su papá y le cuento todo lo que le tengo guardao.
* ¡Venaesta! ¡Quién le dijo que ese señor es mi papá!
– Desagradecida, qué él le dio de todo y vea usté como le paga.
* ¡Demalas! Yo acaso le pedí que me diera cosas…

El amigo que nunca nos falla

Un bigote y una barba hicieron un ícono, un concepto elaborado de la “Sábana Santa”. Tan ícono es, que esta ilustración o representación lleva a pensar a las personas de occidente, que se trata de Jesús, el Cristo (Ungido). Quizás la misma representación signifique algo distinto en oriente medio, en oriente lejano: un señor, común y corriente, de barba y bigote abundantes.

Puede, pues, que en lugares de la geografía mundial, personas no entiendan la relación del texto y la imagen pictórica y los lleve a preguntarse: Quién será ese don, señor o particular, que nunca le falla a sus semejantes…

Me inquieta esa particular tendencia de colorear los ojos de el Cristo, de azul o verde. Ilustración en local de la Plaza Minorista de Medellín.