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"…Por causa de la conciencia…"

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Fin de la temática urbana

Hace seis años la exploración urbana en el blog, comenzó en carlosmunera.blogspot.com, experiencia que se continuó desde esta plataforma en El Colombiano.com. Esta exploración ha llegado a su fin para comenzar una nueva etapa de temas. Ya me había despedido, e intentando forzar la decisión, reunudé, infructuosamente, las publicaciones. Pero no se debe forzar lo que pide ser terminado. Así que, nuevamente, se informa el fin de este periodo de exploracion urbana, cotidiana y gráfica.

Ambos blogs: carlosmunera.blogspot.com y carlosmunera.wordpress.com estarán disponibles para ser leídos o repasados. Gracias a todos los investigadores, docentes, periodistas, académicos y amigos que hicieron uso del blog para sus referencias, cursos, clases, investigaciones y trabajos de análisis de temas urbanos y cotidianos; este espacio  y sus fotos siempre estarán disponibles para uso académico.

La información contenida en este blog, puede ser encontrada en la dirección carlosmunera.wordpress.com o recuerde ingresar por http://www.carlosmunera.com. En esta dirección encontrará la noticia del blog que explorará una nueva temática, espero contar con su visita, lectura y participación.

Los parches por la vida

Las pezuñas evolucionaron y comenzaron a conversar entre ellas, se tornaron más suaves y con menos pelo; se escondieron bajo túneles de lana sin salida y nunca más quisieron ver la luz del sol. Se montaron sobre cauchos y patinaron sobre el pavimento: unas, corrieron; otras, cayeron muertas después de ráfagas de fuego. Sus uñas, algo más cortas y blandas que cuando eran salvajes, tornaron su color al violáceo y, sobre el cuello del dedo más gordo y diestro, le fue puesta etiqueta con número en ausencia nominal.

En las esquinas de los barrios, de las urbes, del continente de nuestra tierra; muchos pies se juntan en ritual diario para buscar oficios de paz. Se unen y se mueven, vibran ante los impulsos de una música que los exorciza, les da sentido y los revitaliza; para vibrar en búsqueda de la paz de sus territorios para poder ambular sin la penosa penumbra de la muerte.

Ya no hay pezuñas; ya son pies; unos pies críticos, maduros, incipientes pero esperanzados en la vida, en la fortaleza y en el amor.

De cumpleaños…

Esperemos que hoy, el desayuno, el almuerzo y la comida; lleguen a la cama. Esperemos que los traguitos (café espresso) lleguen al sofá donde tendré las piernas montadas. Esperemos que el “cocholate” me llegue parviao; que me rasquen la cabeza, que me rasquen la espalda; esperemos que hoy no tenga que levantar un dedo para pasarle la escoba a la casa. Esperemos que si me imagino un trozo de piña, éste me llegue a la boca. Que si me imagino un pandequeso, este me llegue con caféconleche.

Esperemos que todo y mucho más ocurra… Pero, las cosas son de otro color: hay que darle la pasada a la casa con escoba y trapeadora; hay que calentar el desayuno y ver qué ponemos a hacer; hay que comprar frutas porque ya se acabaron; ya traguitos no hay porque es hora del almuerzo… Hoy es mi cumpleaños, hoy es día de felicidad; y de compartir algo que le aprendíhace poco a doña Carla, esposa de don Domingo Bernier, empresarios: hoy cumple años mi madre de ser madre. Así que, Madre, feliz cumpleaños, gracias por prestar tu cuerpo para formarme en tu interior, levantarme y ser quien fuiste. Madre: ¿recuerdas nuestro juego de la niñez? Sustantivo, femenino, plural… ¡Gracias!

De cumpleaños…

Esperemos que hoy el desayuno, el almuerzo y la comida lleguen a la cama; esperemos que los traguitos (café espresso) lleguen al sofá donde tendré las piernas montadas en el sofá. Esperemos que el “cocholate” me llegue parviao; que me rasquen la cabeza, que me rasquen la espalda; esperemos que hoy no tenga que levantar un dedo para pasarle la escoba a la casa. Esperemos que si me imagino un trozo de piña, éste me llegue a la boca. Que si me imagino un pandequeso, este me llegue con caféconleche.

Esperemos que todo y mucho más ocurra… Pero, las cosas son de otro color: hay que darle la pasada a la casa con escoba y trapeadora; hay que calentar el desayuno y ver qué ponemos a hacer; hay que comprar frutas porque ya se acabaron; ya traguitos no hay porque es hora del almuerzo… Hoy es mi cumpleaños, hoy es día de felicidad; y de compartir algo que le aprendíhace poco a doña Carla, esposa de don Domingo Bernier, empresarios: hoy cumple años mi madre de ser madre. Así que, Madre, feliz cumpleaños, gracias por prestar tu cuerpo para formarme en tu interior, levantarme y ser quien fuiste. Madre: ¿recuerdas nuestro juego de la niñez? Sustantivo, femenino, plural… ¡Gracias!

¿Deseas conocer un lugar magnético y lleno de paz?

Con una alta frecuencia viajo a La Ceja, en el oriente antioqueño, para descontaminarme de la ciudad y escuchar el silencio, si es que tal cosa se puede hacer. Se trata del Convento Hermanas de Betania del Sagrado Corazón, un lugar encantador y con una arquitectura sencilla donde la luz y el silencio son protagonistas. Lo visito, porque tiene un magnetismo extraño en mí, una atracción fascinante que me obliga a visitarlo cada tanto.

Este bello lugar, sembrado en la vereda San Nicolás, está rodeado de naturaleza, y en ella, sol, frescura, pájaros, ardillas, flores, fragancias y silencio, un silencio casi absoluto, sobre todo dentro de la capilla. Esta última, parece un lugar de encuentro ecuménico, dada la sencillez en su decoración y su misma arquitectura; allí, me siento para no hacer nada, porque este espacio te obliga a quedarte callado y a recibir… tranquilidad, paz, sociego y sabrá cuántas cosas más en el espíritu.

Las encargadas de este lugar brindan atención a todo el que quiera visitar el lugar, brindan alojamiento para retiros, guiados o no, para personas o grupos. Cultivan su propio alimento y, como las fundadoras y directoras son italianas, la comida es sencilla y deliciosa. Tienen, también, la venta de reproducciones de íconos, que ellas enmarcan o pegan en retablo con recubrimiento de gemelos, tarea que hacen con paciencia. La habitación donde tienen la “tienda” de reproducciones, está colmada de olor a madera, bosque y a los gemelos; nuevamente, un lugar magnético.

No se necesita ser católico para visitar este convento, las monjas son sabias y jamás discriminan, aunque jamás se enfrascarían en discusiones. Oran por las parejas que buscan tener hijos y no han podido y por otras necesidades. Una de sus entradas económicas, aparte del alojamiento, son los íconos que tienen a la venta, de los cuales dejo algunas imágenes. Con precios desde 5.000 pesos colombianos, hay representaciones de íconos rusos, bizantinos, griegos, palestinos, italianos, etc. Un lugar para conocer con mucha paz, dejando la religión que cada uno tenga a un lado.

Carrera 16, nº 26-19 Vereda San Nicolás
La Ceja- Antioquía
Colombia

Ya había escrito acerca de este lugar, ver No hay que ir hasta el Oriente por sabiduría.